Recuerda Salima que tendría alrededor de siete años cuando vio por primera vez el cuerpo magullado de su madre tras una paliza. Las contusiones violáceas le pintaban la espalda y los muslos, cubiertos siempre hasta los pies por una túnica de manga larga. Salima no sabía quién podría haberle hecho eso a su mamá ni … Sigue leyendo El sueño estampado de Salima
